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LLAVE #4 / TÉCNICAS DE NEGOCIACIÓN

PARA ABRIR LA PUERTA HACIA EL MANEJO ASERTIVO
DE LOS CONFLICTOS Y LA SINERGIA CON LOS DEMÁS

ASPECTOS DE LA PUERTA QUE ABRE

A través de la negociación se pueden encontrar puntos donde ambas partes ganan o simplemente decidan no hacer negocios si no encuentran suficiente valor que intercambiar; salvo en los casos donde las personas que se comunican deliberadamente pretenden dañar o aprovecharse de su opuesto.
Las técnicas de negociación facilitan mantenerse en un estado emocional positivo y creativo para descubrir que, en el encuentro, se puede dar un beneficio y recibir otro a cambio y se puede convertir en oportunidad algo que al inicio puede aparentar no tener gran futuro.
Consecuencias de no tener este conocimiento

  • Conflicto innecesario.
  • Pérdida de oportunidades.
  • Pérdida o alto deterioro de relaciones.
  • Conflictos en tonos elevados de voz que pueden tornarse violentos.
  • Frustración crónica por no poder resolver problemas.
  • Consecuencias indeseables a las decisiones tomadas durante conflictos acalorados.
  • Sensación de impotencia ante los problemas.
  • Depresión.
  • Mil y una situaciones en la vida requieren habilidad para negociar…
  • Las reglas que debo seguir en cierto lugar.
  • Lo que me va a costar algo que quiero comprar.
  • Lo que deseo recibir en una relación de pareja.
  • Los castigos de mamá.
  • Los servicios que le prestaré a una empresa.
  • La herencia a distribuir.
  • La forma de retribuir un favor.
  • La forma en que terminará una alianza.
  • Los honorarios del profesional que necesito.
  • Los resultados de ventas que se esperan para este año, etc. etc.

La vida está llena de situaciones que, a veces, parecen problema y, según la perspectiva desde donde se aprecien y la forma en que uno se comunique con los demás, pueden convertirse en problema u oportunidad.
Las reglas no siempre se pueden cambiar, pero se puede negociar algo de flexibilidad cuando menos. No siempre la contraparte está dispuesta a bajar su precio, pero tal vez los términos de pago o comodidad de lo que se le ofrezca pueden hacerle cambiar de opinión.
Lo que uno quiere de una relación se puede reclamar y pelearse o se puede ser franco y confesar la necesidad y apelar a la bondad para recibirlo.
Los castigos pueden hacerse más flexibles si se demuestra mérito y se muestra seriedad para enmendar.
Puede que no se pueda bajar el precio de un servicio, pero encontrar formas de pagarlo en partes, recibiendo partes también.
La herencia puede no interesarnos, pero podemos generar buena voluntad, participar con intención de preservar la paz y no sólo esperando que los demás la hagan solos.
La forma de retribuir un favor puede ser inmediata o dejarse para otro momento el recibir valor a cambio.
La forma en que terminará una alianza puede tomar múltiples formas. Los honorarios se pueden canjear, pagar o ambos. Se puede pedir recursos para alcanzar las metas de ventas.

 

Lo cierto es que, cuando menos, el asunto nos sorprende y hay que hacer algo al respecto para fluir…

 

  • No tenemos igual poder en todas las situaciones.
  • No tenemos iguales riesgos en las negociaciones.
  • No siempre tratamos con personas honorables.
  • Casi siempre hay más de una persona de la que podemos recibir el valor que estamos buscando.
  • No todas las personas saben mantener sus emociones en orden.
  • A veces hemos acumulado ya tanta frustración con alguien que, en automático, lo que haga nos molesta y pensamos mal de ella.
  • A veces entramos en estado de BERRINCHE y no nos estamos ni dando cuenta.
  • A veces creemos que hasta tenemos derecho al berrinche.

 

Lo cierto es que para hacer sinergia con otros y poder intercambiar valor entre todos, uno necesita mantenerse en modalidad creativa y flexible para que el encuentro puede acabar bien.
Negociar no significa para nada tomarle el pelo a alguien o manipularla para que haga lo que nos da la gana. No se trata de trampas, se trata de principios para hablar con terceros con la delicadeza necesaria para no ofender ni activar sus mecanismos de defensa.
Significa tener la habilidad de ponerse de acuerdo para intercambiar valor con otros de manera íntegra, donde todos los involucrados ganen algo que represente valor para ellos.
Las formas engañosas de negociación no son realmente necesarias para intercambiar valor con otros y más bien, son usadas por personas que no tienen interés en llevar una vida de paz y armonía con los demás. Con ellos, no hay negociaciones que puedan salir bien y lo mejor es retirarse de la negociación si posible o, si no se tiene esa opción, evaluar constantemente los riesgos detenidamente antes de aceptar nada.

 

Hay varios puntos que se deben hacer conscientes y tener bajo control para lograr una buena negociación:

 

  • Redefinir la situación y escoger las batallas.
  • Sopesar el valor presente y futuro de la relación dentro de la cual se está llevando a cabo la negociación.
  • Conocerse a sí mismo y la manera en que la situación nos afecta.
  • Ser consciente de qué clase de persona tenemos enfrente.
  • Entender qué representa valor para la contraparte.
  • Ser consciente del beneficio que deseamos obtener y tener claro de cuál es el punto al que estamos dispuestos a llegar para conseguirlo.
  • Entender con qué contamos para aportarle valor a la contraparte.
  • Saber escoger la forma de comunicación con la cual plantearemos la situación a la contraparte.
  • Ser paciente.
  • Mantener las emociones monitoreadas.

 

Las mismas cosas pueden ser vistas como oportunidad si, simplemente, cambiamos el enfoque que les damos y buscamos dónde podríamos tener capacidad de influir en ellas con un poco de creatividad.

Silvia Larrave Del libro “7 llaves para acceder a una vida plena, por Silvia Larrave” info@slarrave.com

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