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¿En qué momento se debe cambiar la canasta de clutch?

¿En qué momento se debe cambiar la canasta de clutch?

No existe un kilometraje o un período de tiempo concreto que determine cuándo debemos cambiar el embrague del automóvil; es decir, únicamente tenemos que cambiarlo en el momento en el que notemos que no funciona correctamente.

CLUTCH-ED82Según los fabricantes de automóviles, normalmente el embrague puede comenzar a dar sus primeras señales de desgaste a partir de los 150 mil kilómetros. Por su puesto, se trata de un dato normalmente indicativo, ya que esto depende del tipo de automóvil y, sobre todo, del uso que se le dé.

Un automóvil que se moviliza la mayor parte de su vida útil por la ciudad, con paradas y arrancadas constantes, tendrá más posibilidades de gastar el embrague que otro que circule habitualmente por carretera.

Los distintos tipos de síntomas que se pueden percibir relacionados con el sistema de embrague y su significado permitirá detectar una posible avería del sistema con la suficiente antelación y evitar así un disgusto mayor.

Deslizamiento

Se manifiesta cuando el motor sube de revoluciones, pero el vehículo no gana la velocidad que debería conforme a ese régimen de subida. Como se dice popularmente, lo que ocurre es que el
embrague patina, por lo que aunque el motor aumente su régimen de giro, dicha velocidad no llega a la transmisión y vehículo no incrementa su velocidad.

Esta situación suele notarse, sobre todo, en sitios donde se demanda una potencia extra, como un adelantamiento o una subida; se refleja más cuanto más larga sea la marcha y más accionemos el pedal del acelerador.

Olor a quemado

Cuando la temperatura del embrague aumenta demasiado, ya sea por conducir agresivamente o por dejar el pie apoyado en el pedal, los revestimientos se pueden sobrecalentar y comenzar a quemase, desprendiendo un olor peculiar. Si no hay ninguna oportunidad de que el embrague se enfríe, se puede arruinar el volante y/o el plato de presión (canasta).

Ruidos

Un ruido extraño es la pesadilla de todo conductor y de cualquier técnico mecánico, más aún si no tenemos ni idea de dónde puede provenir y si está relacionado con una posible avería de importancia.

El embrague no es una excepción y éste puede avisarnos de algún fallo dependiendo del tipo de ruido que transmite:

  • Sonido de rozamiento cuando embragamos: 

Puede significar que el mando de transmisión no está bien ajustado o no ha sido bien instalado.

  • Chirrido al mantener pisado el embrague: 

Si se trata de un crujido, lo más probable es que se trate del desgaste de la rótula de la horquilla de embrague, mientras que si se trata de un sonido similar al que produce un grillo, se está desgastando en exceso el rodamiento de empuje o collarín.

  • Ruido que aumenta al pisar lentamente el pedal:

Se detecta también al ir a velocidades bajas o parqueando en retroceso y suele indicar la necesidad de reemplazar el collarín.

  • Ruido en punto muerto:

Generalmente desaparece cuando pisamos lentamente el pedal de embrague sin acelerar. En este caso es probable que se trate también de un deterioro de la horquilla de embrague.

  • Incapacidad para desembragar tras embragar de forma ruidosa:

suele producirse por embragar siempre a muy altas revoluciones, lo cual desgasta el amortiguador del disco hasta quedar completamente destruido.

Problemas con el cambio de marchas

Suelen ocurrir también por varias causas y evidentemente son fácilmente detectables, ya que nos costaría más de la cuenta engranar la marcha que queremos y el cambio vendría acompañado de un molesto ruido. Normalmente, el problema suele derivarse de una fuga en el sistema hidráulico del embrague o de algún enlace mecánico mal ajustado.

Prueba para saber si nuestro embrague está gastado

A parte de todos estos síntomas que se pueden manifestar a consecuencia de un embrague en mal estado, tenemos la posibilidad de comprobar el estado de nuestro embrague a través de una sencilla prueba que se detalla a continuación:

Con el vehículo detenido y el motor encendido, aplicamos el freno de mano, engranamos una marcha intermedia, 3a, 4a o 5a y vamos soltando poco a poco el embrague a la vez que aceleramos.

Si el vehículo tarda mucho tiempo en calarse (el motor se apaga), entonces es mal síntoma y nuestro embrague está desgastado.

Hay que tener en cuenta que no es recomendable abusar de esta prueba, ya que podría dañar el volante. Motor del embrague, a causa de un recalentamiento.

Conclusión final

Existen numerosos síntomas que nos pueden indicar que el embrague de nuestro vehículo está defectuoso, en este tipo de reparaciones lo más aconsejable es sustituir por completo el sistema el cual incluye: canasta, disco, collarín, cojinete piloto en lugar de sólo la pieza dañada.

Otra recomendación es que, en la medida de lo posible, se utilicen piezas de recambio nuevas, ya que las reconstruidas no son muy fiables y el coste de la mano de obra es elevado por la cantidad de horas que conlleva; así nos evitaremos el volver al taller en un largo período de tiempo.

 

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