97 Agosto
2016

Ventajas de la Ecoconducción o mejor dicho, conducción inteligente

RODRIGO-ECOCONDUCCION

 

Entendamos la conducción inteligente como una conducción en nuestro vehículo de modo responsable, tratando siempre de hacer un pilotaje suave y controlado, reduciendo el consumo de combustible y, directamente, los niveles de contaminación ambiental, obteniendo también una mayor comodidad en la conducción y una marcada disminución de los peligros y riesgos de la carretera.

 

Adoptar este tipo de conducción eficiente como un hábito nos aportará muchas ventajas como:

  • Mejora de la calidad del aire gracias a la disminución de la contaminación: Algo fundamental para la supervivencia de la especie humana, pues la constante emisión de gases contaminantes es altamente perjudicial para nuestra salud, provocando así un amplio abanico de enfermedades, las cuales pueden llegar a causarnos incluso la muerte. Además, esto contribuiría directamente a una mejora en los problemas de calentamiento global, ya que se reducirían los niveles de gases tóxicos en la atmósfera.
  • Aumento de la prudencia y mejora de la seguridad vial: Como puede ser el caso de establecer una velocidad media constante para trayectos largos, tratar de frenar con más suavidad teniendo en cuenta siempre la distancia de seguridad con los vehículos que tenemos delante o un uso correcto de las marchas adecuadas sin llegar a altas revoluciones.
  • Ahorro de combustible y menos mantenimiento: Y es que la conducción ecoInteligente hará que los vehículos se desgasten en menor medida, debido a que no los sometemos a grandes esfuerzos. El control del acelerador y el encendido-apagado juegan un papel importante en el gasto de combustible, pues debemos prestar atención en su uso. Asimismo, para una conducción ecoeficiente hay que controlar el cambio de velocidades de manera adecuada y evitar frenazos bruscos y acelerones.

 

Consejos para una conducción ecoeficiente

  • Arranque: Para motores diésel, esperar un momento antes de ponerse en marcha para una correcta lubricación. Para motores de gasolina, iniciar la marcha de forma inmediata después de arrancar el motor.
  • Velocidades: Salir siempre en primera tratando de cambiar a segunda lo antes posible. Intentar usar siempre las velocidades a bajas revoluciones, así lograremos un ahorro en combustible. Reducir las velocidades como parte de la frenada, realizando el llamado “freno motor”.
  • Conducción: Mantener siempre las distancias adecuadas para una buena anticipación, pues gozaremos de mayor tiempo de reacción para controlar las frenadas y la aceleración en todo momento.

 

Como ya sabemos, el hecho de poseer y mantener un vehículo conlleva una serie de gastos inevitables como son el precio de adquisición y el pago del seguro obligatorio, pero no hay que olvidar que hay diferentes opciones para controlar los gastos variables de mantenimiento, tales como la gasolina o las reparaciones.

 

Sin embargo, como he dicho anteriormente, además de apostarle a una conducción eficiente y racional, como manera de reducir estos gastos, veo en los vehículos eléctricos ecológicos la mejor solución para nuestro sistema de transporte, tanto a nivel individual como colectivo, ya que los factores negativos del transporte convencional se evitan en mayor medida gracias a las nuevas tecnologías y al uso de las energías limpias.

 

Por: Rodrigo Espinosa
respinosa@guatesostenible.com
www.guatesostenible.com

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