97 Agosto
2016

¿Qué nos dicen las bujías?

qué-nos-dicen-las-bujías

 

Es una buena medida el poder analizar los síntomas que presentan bujías en uso; lo primero es asegurarse que el vehículo está funcionando con las bujías adecuadas según catálogo y, especialmente, el grado térmico correcto.

Una bujía con un grado térmico diferente o incorrecto puede crear una variación mínima de hasta 70°C en la temperatura de la cámara de combustión, llegando a producir autoencendido o problemas de mezcla de combustible.

 

1. Residuos de impurezas

La bujía se verá con el aislante y el electrodo recubiertos por incrustaciones, normalmente de color blanco. Esto es causado por pérdidas de aceite a través de las luces del pistón o mala calidad de la gasolina, lo que genera residuos que se cristalizan en la punta de la bujía. Considere reparar posibles fugas de aceite o cambiar de marca o tecnología de combustible.

 

2. Depósitos de carbón

La punta de encendido de la bujía se presentará totalmente cubierta de residuos de carbón. Provocado por estar transitando a baja velocidad durante largos períodos, lo cual genera una mezcla de aire/combustible demasiado rica.

Considere también que el sistema de encendido está defectuoso, posiblemente por un distribuidor atrasado o una bujía demasiado fría.

 

3. Depósitos de aceite

La punta de encendido de la bujía se verá engrasada, húmeda y negra. Se reconoce fácilmente.

Es provocado por desgastes en el pistón y el cilindro, las cuales generan fugas. Tenga en consideración que en motores de 2 tiempos, la compensación de aceite y combustible es muy alta.

 

4. Recalentamiento

El aislante de porcelana está blanco, vidrioso y brillante, los rescoldos se ven fundidos y se acumulan en la cerámica, mientras que el electrodo presenta sobrecalentamiento o quemaduras con pequeños residuos granulados.

Esto es causado por los siguientes inconvenientes:

  • El octanaje de la gasolina es muy bajo.
  • El tiempo de encendido está desmedidamente adelantado.
  • El sistema de refrigeración no actúa correctamente.
  • Mezcla aire/combustible pobre.
  • Apriete escaso de la bujía.
  • Bujía demasiado caliente.

 

5. Aislante de porcelana roto

Si la punta de porcelana del aislante, está rota, rajada o le falta alguna parte. Considere un choque térmico debido o provocado por una subida o descenso brusco de temperatura.

Si la porcelana se desprende de la bujía, puede dañar cilindros, válvulas y pistones. Revise los gases del motor, comprobando que no ha entrado nada en los cilindros y ajuste la distancia entre los electrodos que indican los catálogos de fabricantes.

 

6. Pre-ignición

Visualmente el electrodo está fundido. En algunos casos particulares, el electrodo central puede llegar a desvanecerse y el aislante de porcelana se presenta derretido.

La bujía tiene un aspecto morroñoso y requiere una sustitución inmediata.

 

7. Óxido

El material del electrodo aparece corroído y, en casos extremos, adopta un color verde. Recuerde que la oxidación puede aparecer por varias causas:

  • Uso de combustibles de mala calidad.
  • Ambientes húmedos o salinos.
  • Vehículos sin uso durante largos períodos de tiempo.

8. Desgaste anormal

El electrodo aparece muy degastado en la zona donde salta la chispa, por lo que la distancia entre ambos electrodos es muy grande. Suele corresponder a la corrosión y oxidación o a la reacción con el plomo de algunas gasolinas.

 

Por Ing. Leonel Gamboa

Deja tu comentario!