78 Enero
2015

Sistema de suspensión, señales de deterioro

En el momento de frenar determinamos que hay problemas, la seguridad de los pasajeros del vehículo se ve comprometida desde que pisamos el pedal del freno.

El sistema de frenado actúa de la mano con el sistema de suspensión, por lo tanto, si éste último no está en buen estado, volvemos a tener problemas y corremos el riesgo de un accidente.

Los amortiguadores se encargan de mantener en contacto los neumáticos con el suelo en todo momento. Además, son los encargados de nuestra comodidad, ya que aminoran las vibraciones de la carretera que se transmiten directamente a la cabina.
Un sistema de suspensión en mal estado afecta a la estabilidad del vehículo, podemos perder la adherencia en giros o la dirección.

Cuando los amortiguadores llegan al límite de su vida útil o sobrepasan el mismo, en la frenada se aumenta la distancia requerida considerablemente, siendo de hasta un 35%.
Los amortiguadores en mal estado hacen que el resto de piezas del sistema de suspensión del vehículo aumenten su desgaste debido al exceso de vibraciones, si a eso le sumamos algunos malos hábitos de manejo, podemos aminorar en un 50% la vida útil de las piezas mecánicas, llegando a afectar nuestro propio confort.

Vamos ahora con aquellos síntomas que nos avisan de que tenemos que cambiar los amortiguadores:

Los amortiguadores en mal estado en curvas cerradas dan la tendencia del vehículo a desviarse, un síntoma que puede provocar que el conductor deba realizar arriesgadas correcciones en el manejo.
Los ruidos extraños que se escuchan al pasar por un bache, que también tiene representación en movimientos poco naturales de la carrocería.
Por último, también podemos darnos cuenta al acelerar, ya que sentimos vibraciones en las ruedas delanteras, las cuales pueden incluso perder la adherencia. Eso implica que las suspensiones no son capaces de pegar la rueda al suelo.
Nuestros reflejos disminuyen en un 25%.
Varias señales mucho más efectivas que el simple empujón sobre el amortiguador, el cual también da una falsa sensación de fallo.

Tome en consideración que después de 20.000 kilómetros un amortiguador se ha utilizado hasta 1 millón de veces, por lo tanto, una inspección visual será más sencilla y precisa:
Si nuestros neumáticos sufren un desgaste anormal o asimétrico será un síntoma claro de que algo va mal.
Verificar si el cilindro sufre pérdidas de aceite.
Considere que ante cualquiera de las anteriores anomalías es mejor considerar visitar su taller y así evitar algún inconveniente.

Ing. Leonel Gamboa
Consultoría y Capacitaciones en Mantenimiento
g.tribologia@gmail.com

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