67 Febrero
2014

ACTITUD EL PODER PARA ELEVAR O HUNDIR A UN EQUIPO

ALE ARTÍCULO

No importa cuán talentosos sean los miembros de su equipo, ni cuanta experiencia tengan, lo cierto es que se ha llegado a determinar que sin la actitud correcta, el talento y la experiencia no son suficientes. Un equipo talentoso, con malas actitudes, es simplemente un equipo malo y perdedor. Un equipo talentoso con buenas actitudes es un equipo ganador.

En un equipo hay muchas cosas que no se pueden contagiar: el talento, la experiencia y la práctica, por ejemplo, pero usted puede estar seguro de que la actitud sí lo es.

Cuando las personas influyentes del equipo infunden entusiasmo, firmeza moral, optimismo, las personas llegan a contagiarse de esa energía y se inspiran; adoptan la forma de pensar, sus creencias y su enfoque hacia los retos.

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que las malas actitudes se contagian más rápido que las buenas.  Por alguna razón, las personas adoptan con demasiada rapidez la negatividad.

Sospecho que muchas personas se sienten más importantes o inteligentes al adoptar una actitud negativa, lo cual es muy destructivo para las personas que les rodean y para ellos mismos.

Otro aspecto importante es resaltar que no siempre es fácil identificar una mala actitud, ya que se trata de algo subjetivo y por esto es importante aprender a notar, al menos, las formas más frecuentes de mala actitud que brotan en los equipos y organizaciones.

  • Incapacidad para admitir que se han equivocado.
  • Incapacidad para perdonar y dejar atrás.
  • Envidia.
  • La creencia de que se es más importante que los demás.
  • Incapacidad de enfocarse en lo positivo y sólo ver lo negativo en las circunstancias.
  • Deseo de acaparar todo el crédito.

La experiencia me ha enseñado que las malas actitudes pueden llevar al equipo a la ruina.

Se comportan como un cáncer en la organización, uno que puede destruirla si no se trata a tiempo y con la determinación apropiada. Siempre causarán tensión, división, resentimiento y lucha en el equipo y nunca desaparecerán por sí solas; si no se les atiende, le quitarán, una por una, las oportunidades al equipo de alcanzar su potencial.

Si quiere darle a su equipo la mejor oportunidad de triunfar, entonces practique el hábito de mantener a su equipo influenciado con buena actitud y, siempre que una manzana podrida aparezca, atienda el asunto con prioridad y prontitud, si desea que la organización no se contamine.

Alejandro Larrave

alarrave@motoresymas.com

“Las buenas actitudes entre los jugadores no garantizan el éxito de un equipo, pero las malas actitudes garantizan su fracaso”.
John Calvin Maxwell, (1947) Autor y Conferencista experto en Liderazgo.
Deja tu comentario!